Nuevos fragmentos literarios

martes, 28 de julio de 2009

Margarita Maass Moreno - Gestión cultural, comunicación y desarrollo



Gestión cultural, comunicación y desarrollo

La promoción de la cultura, la planeación, la docencia, la investigación, la organización, la difusión, en una palabra, la gestión cultural constituye uno de los más importantes pilares del desarrollo social. Miles de mexicanos, maestros, músicos, pintores, bibliotecarios, artesanos, promotores de lectura, gente de teatro, mujeres y hombres, desde todos los rincones de nuestro país y desde las instituciones donde trabajan o desde sus propios espacios, colaboran cotidianamente en este trabajo de la gestión cultural. El trabajo comunitario guiado por el gestor cultural incide a corto, mediano y largo plazo, no solamente en el desarrollo de los individuos sino de la comunidad completa; estimula la creatividad y con ello la solución de los problemas pequeños y mayores, tanto individuales como los de la colectividad. En este contexto, el tema de Comunicación y Desarrollo es fundamental por razones obvias. No podríamos imaginar la gestión cultural sin los procesos de comunicación que se efectúan entre gestores e individuos de la comunidad y, al mismo tiempo, no sería pertinente la gestión cultural sin el objetivo prioritario de desarrollo comunitario y social. Así entonces, este texto, pretende acercar al lector al tema de la gestión cultural y su relación con la comunicación y el desarrollo.

Margarita Maass Moreno

Margarita Maass Moreno es licenciada en restauración de bienes muebles por el INAH, es licenciada en Historia por la UNAM. Maestra en Comunicación —con mención honorífica— por la Universidad Iberoamericana (UIA) y doctora en Ciencias Sociales por la misma Universidad Iberoamericana.

Ha participado en diversos proyectos de restauración de pintura de caballete, de escultura policromada, de bibliotecas, y de montaje de exposiciones con el INAH en varios estados. En el Museo Franz Mayer participó como restauradora en el Taller Laboratorio del Museo. Ha laborado en la UlA en el departamento de comunicación. Ha formado parte y es cofundadora del Laboratorio de Comunicación Compleja en la UlA y actualmente en la UNAM. Ha sido profesora-investigadora en la UIA y en la Universidad Mesoamericana, Oaxaca. Ha impartido diversos cursos para la formación de bibliotecarios, promotores y gestores culturales, e investigadores en diversos temas vinculados con bibliotecología, comunicación, cibercultura y gestión cultural en diversas universidades e instituciones culturales estatales y nacionales.

Cuenta con diversas publicaciones, de las cuales destacamos: (1997) “Un acercamiento a la problemática de Cultura y Comunicación en Méxito”, UIA, México. (1998) "Globalización nuevas tecnologías e identidad nacional” en “Espacios de Comunicación” No.2, UIA, México. (1999) "La Comunicación como factor de cambio en una organización” en “Espacios de Comunicación” No.3, UIA, México. (2000) “Cultura, comunicación y desarrollo. Educación par el desarrollo sostenido a través del patrimonio cultural” en “Espacios de Comunicación” No.4, UIA, México. (2002) "La vinculación entre comunicación, cultura y organización” en “Comunicación y cultura”, Universidad Intercontinental, México. (2002a) "Una mirada de la Complejidad desde el Laboratorio de Comunicación Compleja”, México, en prensa. (2002b) "Prácticas mediáticas en el México del siglo XX y su relación con el proceso de globalización: Memoria de tres generaciones", Colombia, en prensa.

Maria Elena Figueroa

Maria Elena Figueroa. Licenciada en filosofía: Universidad Nacional Autónoma de México; Maestra en Filosofía por la UNAM; Maestra en Desarrollo Humano por la Universidad Iberoamericana. Actualmente cursa el doctorado en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en sociología por la UNAM.

Elena Figueroa (coord.) - Cultura y desarrollo humano




Cultura y desarrollo humano. Visiones humanistas de la dimensión simbólica de lo individual y lo social. Coordinadora: María Elena Figueroa Díaz

El humanismo es el punto de partida para pensar esta obra. Un humanismo que, para serlo, tiene que ser consecuente con un desarrollo integral posible para todos los seres humanos que habitamos este planeta. Un humanismo no excluyente, abarcante y abierto, que dé cuenta de las múltiples maneras de ser, de hacer y de estar en el mundo, de expresar la subjetividad y la comunidad, de inventar y de imaginar, de buscar sentido y hacer cultura.

Podemos afirma que los ensayos presentados en esta obra son humanistas en un sentido profundo y comprometido. El sentido que cada autor asume, abraza y ofrece, nos permite ver que existe un optimismo crítico y complejizador de la realidad, que cree en las transformaciones, en las valoraciones, en las propuestas; en ayudar a disolver paradigmas deshumanizadores, así como en construir y reforzar modelos de pensamiento, de interrelación y de acción que permitan que cada uno de los habitantes de este planeta vivan una vida con sentido (y todo lo que ello implica y permite), que se dé poder y voz a la gente, que se acaben las decisiones unilaterales, de arriba abajo, que se privilegie el diálogo, la construcción común, y la creatividad para solucionar problemas.

Esta obra reúne trabajos de autores, promotores, investigadores y estudiosos que, de una manera u otra, se han acercado al complejo y variado tema de la vinculación entre cultura y desarrollo humano.

En este libro se presentan ensayos de: Salvador Aburto, Ángel Patricio Chaves, María Elena Figueroa, Eudoro Fonseca, José F. Gómez del Campo, Ana María Hendler, Juan Lafarga Corona, Margarita Maass, José Antonio Mac Gregor, Héctor Ariel Olmos, Graciela Palmeiro, Ricardo Santillán Güemes, Alberto Segrera y Eduardo Soto.

lunes, 27 de julio de 2009

Alejandro Ariceaga

Alejandro Ariceaga (Toluca, 1949-Bacerlona, 2004), periodista y escritor originario de Toluca. Desde los años sesenta colaboró en periódicos y revistas como “El Sol de Toluca”, “El Nacional”, “El Universal”, “La cultura en México” de “Siempre!”, “La vida literaria” y en varios más. Fue reportero y redactor del Instituto Nacional de Bellas Artes a principios de los setenta. Antes de cumplir los veinte años de edad publicó su primer libro, “Cuentos alejandrinos” (1967), al que siguieron “La otra gente” (1973), “Clima templado” (1983 y 1985), “Ciudad tan bella como cualquiera” (1983 y 1985) y “Placeres 3” (2001), entre otros. También publicó las antologías “Estado de México. Donde nadie permanece. Poesía y narrativa” (1990) y “Literatura del Estado de México. Cinco siglos” (1993). Fue fundador del Centro Toluqueño de Escritores.

Blanca Álvarez Caballero

Blanca Álvarez Caballero nació el 14 de octubre de 1975. Maestra en humanidades por la Universidad Autónoma del Estado de México, es docente, poeta y periodista cultural. Investigadora de poesía latinoamericana del siglo XX. Es autora de los poemarios “Amanecer incierto y solitario” (2001) y “Ausencia del marino” (2004), ambos publicados por el IMC. Fue becaria del FOCAEM en 2004 y 2007.

Blanca Álvarez Caballero - Odiseo Regresa




Que te acompañen mis poemas
Cuando al fin te despiertes
Tras el graznido de cuervos de cierta madrugada,
Picoteando las sienes de tu angustia
Porque el bulto de al lado ya no te reconoce…

p. 74

Alejandro Ariceaga - Camada Maldita



En “Camada Maldita” —Edición corregida y aumentada— Ariceaga recrea un submundo de seres marginados, fachosos, amantes del desmadre y la bohemia “aquí y ahora”, cuyos escenarios son las calles, cantinas, vecindades y covachas de la capital de los años sesenta. Jugaron la vida bajo su propio riesgo y encontraron en el sexo, las drogas, el alcohol y el “rock”, ante un entorno que los excluía —o del que se autoexcluyeron—, su refugio y su cárcel, su edén y su sepulcro. Aquí está el lenguaje colérico y contestatario del sustrato de una generación que inventó sus propios fetiches, pero que también, en muchos casos, alteró su propio destino o sembró su propia muerte.

miércoles, 8 de julio de 2009

Presentación de libro: El enigma de Carmen

En la Escuela Normal de Coacalco
EDUARDO OSORIO PRESENTÓ “EL ENIGMA CARMEN”


Toluca, Estado de México.- A través de las gestiones del Instituto Mexiquense de Cultura, la Escuela Normal de Coacalco abrió sus puertas a Eduardo Osorio, reconocido escritor mexiquense, quien presentó “El enigma Carmen”. Esta novela, incluida en la colección Cruce de Milenios y en la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, representa el resultado de la convocatoria con la que, año con año, la Subdirección de Publicaciones solicita la colaboración de los autores afincados en nuestra entidad.

La charla estuvo presidida por Patricia Fierro Cueto, representante de la Subdirección de Publicaciones; Margarita Hernández, poeta y crítica toluqueña, y el propio autor. En su intervención, Hernández señaló que “El enigma Carmen” condensa la amplia experiencia literaria de Osorio, pues incluye elementos propios de la minificción, la crónica y la nota informativa; en consecuencia, demuestra su habilidad para experimentar con diversas formas lingüísticas, desde la intensidad lírica hasta la concisión periodística.

En otro sentido, acotó que, en esta novela, el desarrollo de la trama depende de dos factores esenciales: el diálogo y la estructura. En el primer ámbito, destacó que el carácter parcial y sucesivo de los diálogos exige una lectura acuciosa, de plena participación. De otro modo, es imposible comprender los retos y las ambiciones de un personaje como Carmen, cuyo brutal asesinato aglutina toda clase de conversaciones. En el segundo término, mencionó que la disposición de estas interacciones obedece a una propuesta estética concreta, que se aclara en el capítulo inicial: “se trata de que el espectador imagine y no sea un robot frente a lo que lee”.

Por su parte, Osorio afirmó que “El enigma Carmen” se construye alrededor de “una serie de juguetes lingüísticos”, inspirados en la teoría de los fractales. Desde esta perspectiva, la realidad se encuentra inevitablemente fraccionada; por ello, es diversa y única. Su novela, entonces, recurre a un gran espectro de diálogos para reunir “los pequeños fragmentos que hacen una totalidad”, que, en este caso, se enfoca en la misteriosa personalidad de la protagonista. Al mismo tiempo, explicó, “El enigma Carmen” constituye una puesta en práctica del análisis transaccional planteado por Eric Berne, quien afirma que “sólo cuando alguien muere descubrimos que nunca lo conocimos”.

Por otro lado, Osorio explicó que esta novela también aspira a convertirse en un homenaje a todas las mujeres que, desde distintos frentes, están transformando la noción tradicional de la femineidad. Ante todo, Carmen se asume, ante sus ojos y los de los demás, como “una mujer de enorme rebeldía”, que no teme encarar sus aspiraciones y pagar el precio por su osadía. Para consolidar este tipo de discurso, Osorio no dudó en profundizar, mediante una labor exhaustiva de observación, en la sicología de las mujeres, tal vez los miembros más valientes de la sociedad moderna.

Por último, cabe recordar algunos puntos importantes de la trayectoria de Eduardo Osorio. Nacido en Toluca en 1958, se ha desempeñado como periodista y editor; además, es presidente del Centro Toluqueño de Escritores. Ha publicado las novelas “Club obrero: fantásticas nocturnidades en Chihuahua” y “El año en que se coronaron los diablos”; los poemarios “Bromas para mi padre” y “El patio de mi casa”; el ensayo “Batalla por el eco” y los libros de cuentos “Pido” y “Cuentos breves para suicidas y enamorados”. En 1988, obtuvo el premio de “El Cuento. Revista de Imaginación para Microficciones”; en 1989, ganó el Premio Nacional de Novela “Ignacio Manuel Altamirano”. Su obra ha aparecido en libros colectivos, entre los que destaca el volumen de narrativa “Literatura del Estado de México. Cinco siglos (1400-1900)”, compilado por Alejandro Ariceaga.

“El enigma Carmen” se encuentra disponible, al igual que un amplio catálogo de publicaciones, en la Librería del Centro Cultural Mexiquense (Boulevard Jesús Reyes Heroles 302, delegación San Buenaventura), la Librería Educal (a un costado del Museo “José María Velasco”, Sebastián Lerdo de Tejada 400, esquina Nicolás Bravo, a unos pasos de los Portales) y la Galería del Museo de la Acuarela (Melchor Ocampo 105, frente a la Alameda).

(Por: Margarita Hernández)